Capitulo 28

Quien conoce su esencia masculina,

y se mantiene en el principio femenino,

es como el arroyo del mundo.

Mientras sea como el arroyo del mundo

la virtud eterna no lo abandonará,

y retornará a la infancia.

Quien conoce su propia blancura,

y se mantiene en la oscuridad,

es como ser el modelo del mundo.

Mientras sea como el modelo del mundo,

la virtud eterno no se alterará en él,

y retornará a lo absoluto.

Quien conoce su gloria,

y se mantiene en la desgracia,

es como el valle del mundo.

Mientras sea como el valle del mundo

la virtud eterna le colmará

y retornará a la sencillez.

Lo sencillo, cuando se divide,

modela todos los útiles.

El sabio, cuando gobierna

rige a todos los ministros

y así conserva la unidad.